dijous, 8 de maig del 2014
ROMANCE NARRATIVO
Frankie es un adolescente
muy sensible y talentoso,
su padre al que llama tío George
su madre Francie la pastelera enfermiza
su hermano Louie que no vive con él
su hermana Gordana con quien pelea siempre.
Su amigo Gigs es su mejor compañía
juntos realizan un trabajo de ciencias
que trata sobre el estrés
y utilizan a Peso Pesado
como terapia de control.
Junto a Gigs un idioma se inventó
y chilún lo llamó,
su mejor amigo y compañero
con quién puede hablar y contar.
Conoció a una chica, Sydney,
que la vida le cambió,
pero un buen día, ella se marchó,
y Frankie lo pasó fatal.
Con su madre tiene una gran relación,
hablan todas las noches, a las diez,
Frankie muchas preguntas le quiere hacer.
Está muy preocupado por su salud,
puesto que su madre enferma está
y de casa no sale nunca.
Son un ejemplo a seguir
de la relación que
entre madre e hijo debe existir.
FINAL MÚLTIPLE
FINAL 1:
Era cierto que últimamente estaba pasando mucho tiempo con Sydney, pero es que era una chica muy interesante y a Frankie le gustaba pasar el tiempo con ella. Desde que la conoció, algo ha cambiado, no ha vuelto a ser el mismo.
Pero un día, Sydney se acercó a Frankie un cara triste, un poco decaída. Al verla de ese modo, Frankie le preguntó:
- ¡Hola Sydney! Qué te pasa que te veo tan triste?
- No, no es nada...
- ¡Claro que sí! Si no, no estarías así... Algo te pasa, ¿qué es?
- Nada... Solo es que... Me tengo que marchar... Me mudo.
- ¿Qué dices? - exclamó Frankie entre la sorpresa y la desesperación. - ¿Lo dices en serio?
- Más en serio de lo que me gustaría - sentenció ella.
Frankie debía hacerse a la idea de que Sydney se marchaba y ya antes de que se fuera, empezó a echarla de menos. Habló de esto con Gigs, quién le aconsejó que, a pesar de la tristeza que pudiera sentir al principio, seguro que lo superaría, y quizá, quién sabe lo que le depararía el futuro, quizá puedan volverse a encontrar algun día.
Y, finalmente, llegó el día. Frankie estaba muy nervioso, no quería que sucediese esto, pero no podía hacer nada para remediarlo. Fué a hablar con Sydney antes que ésta se subiera al avión y le dijo:
- Te voy a echar de menos, ¡que lo sepas eh!
- Y yo a ti también. - Le dijo con una media sonrisa - Quizá nos volvamos a ver algun día.
"Ojalá", pensó Frankie. Acto seguido Sydney se subió al avión. Frankie pudo ver, con los ojos empañados de lágrimas, como éste arrancaba motores y despegaba.
Frankie estuvo todo el viaje de vuelta a casa muy triste y nada más abrir la puerta de su casa empezó a llorar. Su madre le preguntó el motivo y estuvieron hablando mucho rato sobre ello. La madre no había visto así a Frankie nunca, de forma que decidió hablar con alguien para ver si podia ayudar de algun modo a su hijo.
Fueron pasando los meses y un día, su madre le hizo un regalo a Frankie: dos billetes para un vuelo rumbo a Sydney. Frankie miró a su madre con los ojos brillantes, estaba radiante de alegría. Luego volvió a mirar los billetes y dijo:
- ¡Mamá es estupendo! Pero... hay dos billetes, ¿para quién es el otro? - preguntó Frankie intrigado.
- He hablado con Gigs y me ha dicho que te acompañará. He hablado con la madre de Sydney, y me ha dicho que os esperará en el aeoropuerto cuando lleguéis. Me gustaría acompañarte, pero aún no estoy preparada.
- Tranquila mamá. Sé que ha supuesto un esfuerzo para ti comprar los billetes... Así que... ¡¡Muchas gracias mamá!!
Así pues, dos días despúes, Frankie y Gigs cogieron un vuelo rumbo a Sydney, para poder ver de nuevo a su gran amiga después de tantos meses sin saber nada de ella. Cuando bajaron del avión ya veían a la madre de Sydney, pero no a ella. De repente, alguien le tocó a Frankie en la espalda. Él se giró molestó, pero cuando vió la cara de su amiga Sydney solo pudo esbozar una gran sonrisa. Se abrazaron con fuerza.
- Tenía muchas ganas de verte. - Dijo Frankie lleno de emoción.
- Yo también, yo también.
Fueron pasando los meses y un día, su madre le hizo un regalo a Frankie: dos billetes para un vuelo rumbo a Sydney. Frankie miró a su madre con los ojos brillantes, estaba radiante de alegría. Luego volvió a mirar los billetes y dijo:
- ¡Mamá es estupendo! Pero... hay dos billetes, ¿para quién es el otro? - preguntó Frankie intrigado.
- He hablado con Gigs y me ha dicho que te acompañará. He hablado con la madre de Sydney, y me ha dicho que os esperará en el aeoropuerto cuando lleguéis. Me gustaría acompañarte, pero aún no estoy preparada.
- Tranquila mamá. Sé que ha supuesto un esfuerzo para ti comprar los billetes... Así que... ¡¡Muchas gracias mamá!!
Así pues, dos días despúes, Frankie y Gigs cogieron un vuelo rumbo a Sydney, para poder ver de nuevo a su gran amiga después de tantos meses sin saber nada de ella. Cuando bajaron del avión ya veían a la madre de Sydney, pero no a ella. De repente, alguien le tocó a Frankie en la espalda. Él se giró molestó, pero cuando vió la cara de su amiga Sydney solo pudo esbozar una gran sonrisa. Se abrazaron con fuerza.
- Tenía muchas ganas de verte. - Dijo Frankie lleno de emoción.
- Yo también, yo también.
FINAL 2:
Al final, había llegado el día. El día que Frankie no quería que llegase nunca. El día de la despedida. El día en el que debía despedirse de su gran amiga Sydney. Se habían hecho muy buenos amigos, y Frankie no podía hacerse a la idea de que se fuera. Había intentado mentalizarse pero no había podido. Gigs le había intentado consolar diciéndole que con el tiempo se le iba a pasar, y que el destino es incierto y que puede que en el futuro se vuelvan a encontrar, pero hay que tener esperanza.
Estaban en el aeropuerto, en la terminal 1. Frankie se acercó a Sydney, que iba cargada con las maletas y la ayudó a meterlas en el maletero del autobús, aunque le costara.
- Lo he pasado muy bien contigo, y te voy a echar mucho de menos. - Dijo Frankie, aguantándose las ganas tremendas que tenía de llorar.
- Eres una gran persona, y un gran amigo, Frankie. Yo también te echaré de menos. Espero que algun día nos volvamos a encontrar y podamos retomar esta amistad.
Frankie deseaba lo mismo, aunque sabía iba a ser difícil. Frankie observaba por la ventana como el avión despegaba, desando que todo le fuera bien a Sydney y a su família.
Sydney estaba sentada al lado de la ventanilla, con su madre en el medio y una de sus hermanas al lado del pasillo. De repente salieron unos hombres encapuchados y armados de la cabina del piloto. Sydney le cogió la mano a su madre con fuerza, estaba muerta de miedo. Uno de los hombre se adelantó, y con un inglés muy precario dijo:
- Les informo que acaban de ser secuestrados y que este avión acaba de cambiar de rumbo.
Nadie en el avión se atrevió a decir nada, puesto que todos tenían mucho miedo por las grandes armas que llevaban esos hombres. Poco después informaron del nuevo rumbo, un lugar que Sydney desconocía y al que no le apetecía ir, y menos en esas condiciones: Jakarta.
Pero lo que nadie sabía es que en el avión estaba sentado William Folk, un agente del servicio secreto australiano que estaba muy entrenado, y que sabía tratar con situaciones así. Después todo pasó muy rápido, o así lo recuerda Sydney. En un abrir y cerrar de ojos, William Folk fué capaz de reducir a uno de esos hombres y quitarle el arma. Ahora ya tenía con qué defenderse. De la cabina del piloto salió otro hombre armado al que Folk disparó directamente en el pecho. Cayó de espaldas y no se volvió a mover más. Ahora solo quedaban tres hombres más. El primero de ellos disparó a Folk, pero éste consiguió evitarlo. Mientras los otros dos estaban intentando abrir la puerta del avión. Folk lo veía, pero no podía hacer nada si no se deshacía antes del tercer hombre. No lo consiguió a tiempo. Los otros dos abrieron la puerta del avión y saltaron al vacío. Sydney los vió por la ventanilla. Vió como poco después de saltar abrían un paracaídas.
Sin embargo, a causa de la vuelta que había tenido que hacer el piloto, no había suficiente combustible para llegar a Sydney, solo podían regresar al aeropuerto del que habían salido cinco horas antes. Frankie estaba escuchando la radio cuando interrumpieron la música para dar la noticia sobre el secuestro fallido. Sabía que se trataba del avión de Sydney así que decidió ir a su casa y esperarla, porque acababa de pasar algo horroroso y porque estaba deseando verla.
A causa de todo esto, la madre de Sydney decidió no mudarse, quedarse allí, puesto que veía que sus hijas habían hecho buenos amigos allí y tampoco quería hacerles pasar un mal rato, ni hacerles subir a otro avión tan pronto, después del susto que se acababan de llevar. Cuando Frankie supo la noticia no pudo ponerse más contento y, para darle las gracias a la madre de Sydney, las invitó a todas a comer a su casa, para que así también pudieran conocer a su madre.
DESCRIPCIÓN DEL LIBRO-OBJETO CON LOS CINCO SENTIDOS
SUBJETIVO:
Podrás escuchar la tranquilidad y la sinceridad de las palabras de la madre hacia su hijo.
Si se quiere saber el gusto de la novela tienes que pasar sus páginas despacio para poder apreciar el frescor que desprende.
Al tocar el libro podrás notar la inquietud de Frankie y sus ganas de saber más. Pero cuidado no agarres una bola de pelo de Peso Pesado.
Con los ojos vas a poder ver y envidiar la gran relación que existe entre madre e hijo.
A través de las páginas podrás oler los sabrosos pasteles que está preparando la madre de Frankie.
OBJETIVO:
A primera vista, estamos delante de un libro no muy grueso.
En la portada aparece un ave de perfil con un pico muy grande y de colores extravagantes sobre un fondo gris. En la parte superior derecha aparece el título del libro "La pregunta de las diez de la noche", y el nombre de su autora, Kate De Goldi.
En el lomo del libro vuelve a aparecer el título y el nombre de la autora.
En la parte trasera hay un breve resumen del libro, un código de barras y la colección. Además, hay alguna opinión de ciertos medios de comunicación sobre el libro.
El sabor que me aporta el libro es de tinta y papel.
La sensación al tacto es rugosa y la tapa es blanda.
El libro huele a nuevo ya que parece recién salido de la imprenta.
Si dejo caer el libro encima de la mesa puedo oir el ruido que produce.
Podrás escuchar la tranquilidad y la sinceridad de las palabras de la madre hacia su hijo.
Si se quiere saber el gusto de la novela tienes que pasar sus páginas despacio para poder apreciar el frescor que desprende.
Al tocar el libro podrás notar la inquietud de Frankie y sus ganas de saber más. Pero cuidado no agarres una bola de pelo de Peso Pesado.
Con los ojos vas a poder ver y envidiar la gran relación que existe entre madre e hijo.
A través de las páginas podrás oler los sabrosos pasteles que está preparando la madre de Frankie.
OBJETIVO:
A primera vista, estamos delante de un libro no muy grueso.
En la portada aparece un ave de perfil con un pico muy grande y de colores extravagantes sobre un fondo gris. En la parte superior derecha aparece el título del libro "La pregunta de las diez de la noche", y el nombre de su autora, Kate De Goldi.
En el lomo del libro vuelve a aparecer el título y el nombre de la autora.
En la parte trasera hay un breve resumen del libro, un código de barras y la colección. Además, hay alguna opinión de ciertos medios de comunicación sobre el libro.
El sabor que me aporta el libro es de tinta y papel.
La sensación al tacto es rugosa y la tapa es blanda.
El libro huele a nuevo ya que parece recién salido de la imprenta.
Si dejo caer el libro encima de la mesa puedo oir el ruido que produce.
REPORTAJE: LA FAMILIA
Hoy en día es necesario valorar la importancia que tiene la familia y lo importante que es tener una buena relación entre padres e hijos. La figura de los padres es esencial para el buen crecimiento de los hijos y para ellos es necesario tener una buena relación, que debe basarse, sobretodo, en el respeto y la confianza. Antropólogos y sociólogos han desarrollado diferentes teorías sobre la evolución de las estructuras familiares y sus funciones. Según éstas, en las sociedades primitivas exisitian dos o tres núcleos familiares, unidos por vínculos de parentesco. Se dispersaban en la época en la que no había alimentos y se juntaban la mayor parte del año. La familia era una unidad económica: los hombres cazaban y las mujeres recolectaban y se preocupaban de los hijos. En esta època era normal el infanticidio.
La mayor parte de los països de Occidente reconocen la familia en el ámbito del derecho civil, y hasta el siglo XVIII no se incorpora el concepto de infancia actual. La familia se entendía como la supervivencia de sus miembros, es decir, sin afecto. Empieza a tener el concepto actual de familia a través de los educadores cristianos.
Hoy en día el tipo de familia más común, sobretodo en la sociedad occidental, es la familia nuclear formada por la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio y los hijos que éstos tengan juntos. Las formas de vida familiar pueden variar mucho en función de diferentes factores (sociales, culturales, económicos...). Sin embargo, en la actualidad este tipo de familia sigue siendo el más predominante, pero debemos tener en cuenta la existencia de familias homoparentales, es decir, formada por parejas homosexuales, o la existencia de familias con un solo progenitor, es decir, familias monoparentales.
En primer lugar, es muy importante construir una relación de confianza y comunicación con los hijos, para poder hablar de cualquier tema, para poder convertirse en confidentes y crear una relación de amistad. Debes darles apoyo siempre y demostrarles que pueden confiar en ti para lo que sea, demostrarles que siempre vas a estar ahí. Así pues, es necesario dedicarles tiempo, pasar tiempo juntos, compartir momentos, porque cuanto más tiempo se pase juntos, más se fortalece la relación.
Aunque es importante dar libertad a los hijos, siempre hay que tenerlos controlados y protegerlos. Debemos avisarles y hablarles de los peligros con lo que pueden encontrarse hoy en día, como por ejemplo internet en general o las redes sociales en particular. En definitiva, debemos educarlos.
Para a más información:
http://es.wikipedia.org/wiki/Familia
http://www.usa.gov/gobiernousa/Articulos/Consejos-fortalecer-relacion-padre-hijo.shtml
http://www.plannedparenthood.org/esp/padres/37999.htm
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